Así avanza México en la búsqueda de la vacuna contra el Covid-19

La mexicana Liomont destaca por su participación en el proceso de la producción de la potencial vacuna derivado del acuerdo entre AstraZeneca y la Fundación Carlos Slim. La carrera por obtener la vacuna contra el Covid-19 a nivel mundial se ha vuelto cada vez más competida. En este contexto México no se queda atrás con la participación de laboratorios mexicanos para su producción y los distintos acuerdos bilaterales que ha pactado el Gobierno con algunos países como China, Estados Unidos y Francia. En esta competencia destaca el laboratorio mexicano Liomont, que anunció su participación en el proceso de la producción de la potencial vacuna derivado del acuerdo entre AstraZeneca y la Fundación Carlos Slim anunciado el pasado 13 de agosto. La subsecretaria de Asuntos Multilaterales de la cancillería mexicana, Martha Delgado, dijo en entrevista con Reuters que México calcula que necesitará unas 200 millones de dosis. Liomont, laboratorio farmacéutico con más de 80 años, recibirá la materia prima fabricada por el laboratorio mAbxience de Argentina, para realizar la producción final de la vacuna en su planta en México. La empresa es dueña de productos de libre venta, llamados OTC, como Analgen, Conazol, Sensibit, Cicloferon, Facidex Total y Redustat. La compañía, que dirige Alfredo Rimoch, cuenta con dos plantas de producción farmacéuticas la primera en Cuajimalpa, Ciudad de México, en donde tiene la capacidad de producir más de 120 millones de unidades al año que se distribuyenen sólidos orales: 65.5%; líquidos: 12.4%; inyectables: 9.3%; cremas: 8.2%; polvos: 3.6%, y supositorios: 1.0%. La segunda en Ocoyoac, Estado de México, inaugurada en 2018 en el marco del 80 aniversario donde se producen producto biotecnológicos como vacunas y terapias contra la artritis reumatoide. “Es la primera planta en Latinoamérica que cuenta con una línea de llenado de viales líquidos y liofilizados que incorpora tecnología de aisladores, un sistema de fabricación aséptica de última generación que garantiza la absoluta esterilidad del medicamento”, señala la empresa en su página. La mexicana factura más de 41 millones unidades al año y exporta sus medicamentos a 17 países de América Latina, además de su comercialización en Estados Unidos, Italia, España y Portugal. Por su parte, AstraZeneca, el segundo mayor fabricante de medicamentos de Reino Unido, y se ha comprometido a suministrar un total de más de 2,000 millones de dosis sin fines de lucro en acuerdos con los Estados Unidos, Reino Unido y los países europeos. La farmacéutica británica estima producir hasta 400 millones de dosis para toda América Latina con México y Argentina, para su distribución en países latinoamericanos. México, con una población de 120 millones de personas, se ubica en el tercer lugar por muertes relacionadas con el coronavirus en el mundo con casi 56,000, sólo detrás de Estados Unidos y Brasil, mientras que los contagios superan los 511,000. Acuerdos para albergar ensayos clínicos Para satisfacer su necesidad de antígenos, México está apuntando hacia posibles acuerdos con otros laboratorios que están realizando estudios con miras a producir vacunas en el futuro cercano. “Tenemos que ampliar nuestra expectativa hacia también otro tipo de vacunas, no solamente una”, dijo Delgado a Reuters. “Y tampoco la producción de Astra va a ser suficiente para México. Nosotros necesitamos un complemento con un par de vacunas más”, añadió. Por ello, el gobierno también ha pactado albergar ensayos en fase III de los prototipos de vacuna que elaboran la francesa Sanofi, la estadounidense Janssen Pharmaceuticals, filial de Johnson & Johnson, y las chinas Walvax Biotechnology y CanSino Biologics , estas dos últimas interesadas en fabricar la vacuna en México para distribuirla en América Latina. “La primera es facilitar participar en los esfuerzos internacionales, sean éstos de gobiernos, empresas o instancias multilaterales con el propósito de asegurar que México pueda tener acceso en tiempo y forma a tratamientos y, especialmente, a la posible vacuna, o ansiada vacuna que nos permita hacer frente al Covid-19”, señaló Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México la semana pasada. El gobierno de Alemania y también con el gobierno del Reino Unido, se convocó a una reunión de 27 países de la región para dialogar sobre esto que es el objetivo primordial que nos ánima. La francesa Sanofi La farmacéutica Sanofi, que tiene presencia en más de 100 países, vendió durante el primer semestre 17,180 millones de euros, de acuerdo con su reporte financiero. La compañía cuenta con 73 plantas industriales en 32 países. Sanodi comercializa productos para enfermedades cardiovasculares, diabetes, y medicamentos genéricos a través de su línea Medley, así como medicamentos para las áreas pediátricos, oncológicos y vacunas. En México cuenta con dos plantas industriales en la que elabora más de 120 productos en 600 presentaciones. Sanofi Pasteur, el negocio global de vacunas, ha lanzado diferentes colaboraciones para desarrollar una vacuna segura y efectiva lo más rápido posible. Recientemente, se unió a GlaxoSmithKline (GSK) para desarrollar una vacuna COVID-19 con adyuvante. Se espera que la vacuna candidata entre en ensayos clínicos en la segunda mitad de 2020 y esté disponible para la segunda mitad de 2021. Además, está explorando otras opciones para descubrir, diseñar y fabricar una vacuna contra COVID-19. Esto incluye trabajar con Translate Bio, una compañía de biotecnología de ARN mensajero (ARNm) en etapa clínica, donde Sanofi está combinando su profunda experiencia en vacunas . Apenas este lunes la compañía anunció la compra de la empresa estadounidense Principia Biopharma por una suma cercana a 3,700 mdd. La transacción reforzará la capacidad de investigación de Sanofi en áreas como las enfermedades autoinmunes y alérgicas, añadieron. Janssen de Johnson & Johnson, La estadounidense Janseen, que pertenece a Johnson & Johnson, se enfoca a las áreas de la medicina para atender enfermedades cardiovasculares e infecciosas, así como al desarrollo de vacunas, y áreas enfocadas a la neurociencia, oncología e hipertensión pulmonar. “Siempre que la vacuna en investigación demuestre ser segura y efectiva, la compañía tiene como objetivo fabricar más de 1,000 millones de dosis para distribuirlas a nivel mundial hasta 2021”, señala la empresa en un su página web. Las vacunas en investigación se producirán en las instalaciones de Janssen en Leiden, Países Bajos. En abril, la compañía también anunció asociaciones de fabricación en los Estados Unidos y, recientemente, una en Italia, con la posibilidad de agregar más plantas en otros países. También están en marcha planes para un estudio de fase 1 en Japón, así como un estudio de fase 2 en los Países Bajos, España y Alemania. Si estos ensayos tienen éxito, Johnson & Johnson planea comenzar los estudios de Fase 3, en los que aún más voluntarios recibirán la vacuna en investigación, en septiembre. La compañía tiene más de 130 años desarrollando productos farmacéuticos y para este segundo trimestre reportó ventas por 18.3 millones de dólares que reflejan una disminución del 10.8%, principalmente por el impacto negativo de la pandemia COVID-19. Cansino Biologics La biofarmacéutica china CanSino Biologics desarrolló una candidata a vacuna contra el Covid-19 que aprobó este lunes la Oficina Estatal china de Propiedad Intelectual (SIPO, por sus siglas en inglés) -aún en la tercera fase de pruebas- que podría “ser producida en masa en un breve periodo de tiempo”. Desarrollada en conjunto con el Instituto Científico Militar, comenzó a usarse a finales de junio en el Ejército chino después de que un equipo dirigido por el investigador Chen Wei descubriera un anticuerpo monoclonal neutralizante altamente eficiente. CanSino Biologics también desarrolló junto a la Academia Militar de Ciencias china una vacuna contra el virus del Ébola que obtuvo una licencia provisional en 2017. La compañía fue creada en 2009 en la ciudad nororiental de Tianjin, y se centra principalmente en el desarrollo y producción de vacunas. Habitualmente, el período para que una vacuna pueda estar disponible para su uso a nivel masivo es de al menos entre 12 y 18 meses, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque China ha acelerado los procesos debido a la emergencia sanitaria mundial y ha permitido que se lleven a cabo al mismo tiempo algunos estudios en varias fases Walvax Biotechnology Walvax Biotechnology es una empresa con sede en China que se dedica principalmente a la investigación, desarrollo, producción y distribución de vacunas, anticuerpos monoclonales y hemoderivados. La compañía distribuye sus productos principalmente en el mercado nacional, de acuerdo con su página web. La sede de Walvax se encuentra en Kunming, provincia de Yunnan de China. Actualmente, Walvax emplea a más de 1,000 personas y tiene un centro de Innovación y Desarrolloen la Zona Nacional de Alta Tecnología de Kunming, y una base de producción de vacunas y una base piloto en la Zona de Alta Tecnología de Yunnan Yuxi y Jiangsu Taizhou China Medical City, respectivamente. La red de Walvax cubre 30 provincias y ciudades de China, que incluye más de 2,000 condados. Participación en protocolos Desde que apareció el primer caso de coronavirus en México, el 28 de febrero pasado, las autoridades de salud se esforzaron por incluir al país en diversos protocolos de investigación con el fin de ser uno de los que tuvieran acceso a una eventual vacuna. En mayo, el Gobierno de México anunció su participación en un bloque para promover la creación de una vacuna contra el Covid-19. “Estamos investigando con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otras instituciones para participar en tres protocolos en curso, que van a entrar en la fase 1”, refirió entonces el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. En julio, el canciller informó que México participa en la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), la Alianza Global de las Vacunas e Inmunización (Gavi) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El país sumó cuatro proyectos para encontrar la vacuna contra la COVID-19. “Uno es de la UNAM, del Instituto de Biotecnología, otro de Avimex-IMSS-UNAM; otro de ITESM y Universidad de Baja California, y otro de la Universidad Autónoma de Querétaro-Instituto Politécnico Nacional”, refirió Ebrard.